En el centro del casco urbano, en la parte baja del mismo, se halla la iglesia
de Santa María del Popolo, edificio gótico empezado posiblemente
en el siglo XIII por la cabecera, donde aparecen los elementos más arcaizantes,
aunque el grueso de las obras se realizaron en el siglo XIV, sin sobrepasar
su primera mitad. Tiene una única nave de gran anchura, compuesta de
cuatro tramos rectangulares, y cabecera de planta pentagonal más estrecha,
esquema que resulta usual en las construcciones góticas que durante los
siglos XIII y XIV se levantaron en la Navarra Media, en ejemplos tan significativos
como San Saturnino de Artajona, San Zoilo de Cáseda, San Salvador de
Sangüesa o la vecina iglesia de Santa María de Olite, con la que
tiene grandes semejanzas a pesar de su diferente cronología.
Sus alzados presentan muros que tan sólo se articulan por unos soportes
adosados, cuyo esquema se complica y evoluciona desde la cabecera a la nave.
Así el pentágono de la capilla mayor incorpora columnas simples,
que también se utilizan en el muro frontal de la nave. Triples columnas
sobre bases circulares de inspiración cisterciense corresponden al arco
triunfal, mientras que en los muros laterales de la nave hay pilares góticos
recorridos por cinco baquetones aristados con pedestales de traza poligonal.
Semejantes progresos hacia el gótico pleno se aprecian en los capiteles
correspendientes, la mayoría de ellos de temas vegetales, pasándose
de una hojarasca más esquemática a otra más naturalista
y rizada. Alguno de los capiteles luce representaciones figurativas o monstruosas,
destacando al respecto uno de los pertenecientes al arco triunfal, que muestra
en su cara central un Cristo sedente mostrando las llagas entre ángeles
y en las laterales una orante y flor de lis. |